© 2019 by Claudia A. García Cortés

Facebook                     Instagram                     Twitter

El proyecto

Psicogeografía es un libro y un proyecto sobre caminatas urbanas que coincide con la explicación de Debord en los años 60 sobre qué es la Psicogeografía: el estudio de las leyes precisas y efectos específicos del entorno geográfico, conscientemente organizado o no, en las emociones y comportamiento de los individuos. Se realiza en la Ciudad de México, pero no se trata de la Ciudad de México.

 

Llegué a la Colonia Roma en la Ciudad de México en el 2010. El libro comenzó en la Calle Puebla 356, donde renté un pequeño departamento. Para llegar a mi trabajo debía cruzar La Roma a pie, y mi experiencia inmediata con el barrio, los edificios y la gente fue extática. Lo que leía se unía con lo que viviía

vivía: una ocasión que es ocasional. No siempre, pero en este caso el mundo concreto y el abstracto colisionaban y se movían juntos sin problema, con elegancia, aunque a veces también sin tanta elegancia, crudos y fuera de lugar. El concepto se volvió claro: diez poemas para cinco colonias de la Delegación Cuauhtémoc.

 

Los poemas se volvieron documentaciones del arte de caminar. Los poemas se volvieron la estructura de la ciudad, lo que significa que el espaciado se volvió importante. El entorno urbano se ha vuelto nuestro único entorno en muchas maneras y, como tal, la estructura y el espaciado de los poemas se volvió y es el reflejo de las calles, parques y zonas muertas que esta y cada ciudad tiene y con las que tiene que lidiar. Así pues, los principales poemas del libro tenían nombres de lugares y estaban escritos en cajas, un intento de ponerlos en bloques, como las calles, perspectivas, ideas y sensaciones. Los poemas se volvieron bloques de texto, habitaciones, sótanos y leyendas de los lugares sobre los que estaban escritos. La división paralela al tener texto en dos lados, como una película con la pantalla dividida, también significaba que, como la ciudad y como las personas en ciudades, ideas y conversaciones, e imágenes y metáforas, se juntaron, sobrepuestas una sobre la otra, como una típica ida al trabajo mañanera en la línea verde sur del metro de la Ciudad de México. Aunque al inicio fue difícil publicarlos en revistas literarias, hoy, de los cuarenta principales poemas en cajas, treinta y cinco han sido publicados en cuatro idiomas y seis países.

 

La inmigración, lo extranjero, la vigilancia, la inclusión y la exclusión, la rutina diaria, el lugar y el tiempo son todos atributos inherentes de la psicogeografía. Mi intención era suscitarlos conforme se me presentaban, a veces ilícitamente y, otras veces, como las calles, obvias, (ir)relevantes y previamente dadas. El libro, los poemas y el concepto entero se convirtió en y es una instalación que se realizó a lo largo de varios años en la Ciudad de México. No es una instalación en un museo de arte, sino que un proyecto diario de instalación hecho de concreto, de ocasionales parques verdes, árboles y semáforos.

-- Stephen Brown